Bahia San Agustin

Porque me divierto PDF Imprimir E-mail
Viernes, 19 de Febrero de 2010

 

Creo que los entrenadores somos una “rara avis” dentro del baloncesto. Seguro muchas veces han sonado en nuestras vidas estas frases: “¿ahora te vas a entrenar?, ¿a qué hora vendrás esta noche?, ¿te merecen la pena tantos disgustos?”. Por ello me gustaría intentar dedicarles una líneas a esos entrenadores románticos, que la mayoría peinan canas (si es que aún les queda pelo), que siguen entrenando por algo tan sencillo como “porque me divierto”.

Pasas los años entrenando, pasan generaciones de jugadores, pasas por equipos, categorías y la pregunta que te haces al acabar la temporada siempre es la misma. Pero ¿por qué sigues entrenando? y la respuesta debe seguir siendo la misma, “porque me divierto”. Nuestro divertimento tiene tintes masoquistas e incluso dramáticos, ya que en la mayoría de los casos los medios que disponemos son insuficientes, nuestras plantillas justas, tanto en efectivos como alguna vez en ganas de competir. De las retribuciones económicas mejor ni hablar. Además debemos sumar el tiempo que gastamos en viajes, en preparar entrenos, en partidos y sobretodo esas charlas a horas intempestivas con los jugadores que están “incómodos” por alguna razón. Todo ello hace que si no nos divirtiéramos ya hace tiempo que estaríamos en las gradas.

Si a eso sumamos esa soledad de las derrotas, el deterioro de las relaciones amigo-amigo, que cuando lo fichas pasan a ser entrenador-jugador mosqueado (a un amigo no se le grita, ni se le sienta) y multitud de factores que creo que están en mente de todos, hace que realmente lo hagamos porque nos divertimos.

No se me olvida que el objetivo más importante de nuestro trabajo es el hacer que los jugadores se diviertan con él. Nuestras acciones deben transmitir ese sentimiento ya que cada mueca, cada gesto se interpreta como una falta de entusiasmo y eso ya no es divertirse. La pócima para lograr ese equilibrio entre aprender, ganar y divertirse, es la que cada día hace que busquemos retos para que el esfuerzo sea divertido.

Desde aquí mi pequeño homenaje a esos entrenadores que se siguen divirtiendo en la motivación, en cada ejercicio, en cada viaje, en cada mala cara al hacer un cambio. Creo que todos debemos seguir una máxima que nos dará resultado: si te diviertes sigue entrenando.

 

Comentarios 

 
#2 19-02-2010 09:59
COMO MADRE DE JUGADORES OS ADMIRO MUCHO,Y ESPERO QUE MIS HIJOS SIEMPRE TENGAN ENTRENADORES COMO VOSOTROS.DIVERTIROS Y HACER QUE LOS CHICOS/AS SE DIVIERTAN TAMBIEN SE QUE ES TAREA DIFICIL Y A VECES LOS PADRES LO PONEMOS AUN MAS DIFICIL,ASI QUE UN GRAN HOMENAJE PARA TODOS LOS BUENOS ENTRENADORES.... :lol:
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#1 19-02-2010 09:09
Gracias Pedro por la parte que me toca, jejejeje. Por mi parte, tan sólo el ver como una jugadora mejora la actitud, mejora técnicamente, mejora en esfuerzo y en ilusión, ya compensa el trabajo de todo el año. Una sola niña con mayor capacidad de trabajo y con ilusión renovada, ya compensa todo el trabajo.
Pero sí, te doy la razón, llevo 19 años en los banquillos (lejos queda 1991, jejejeje) y, en mi familia, me siguen preguntando por que “pierdo” tanto tiempo en esto.
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