Bahia San Agustin

El tío de la entrenadora PDF Imprimir E-mail
Miércoles, 10 de Febrero de 2010

- ¡Ah!, hola Marta, qué, ¿tienes noticias ya?, su rostro no era el del payaso de Micolor precisamente.

- Me han ofrecido 150 euros y el equipo alevín de segundo año, termina diciendo como quien lee el prospecto de un medicamento que duda en tomar.

- Oye pues muy bien, otras comenzaron con menos. Lo normal es empezar con benjamines, escuela... Parecía cualquier cosa menos animada.

- Será el mismo equipo de esta temporada pero de segundo año, hay una chica que la bota fantástico, hice un esfuerzo tratando de recordar, otra alta que tira bien, las has visto en algún partido.

- No están, dijo finalmente.

- ¿No están qué?, contesté.

- Esas dos chicas, una cambió de colegio y la otra se ha ido a otro club, porque cree que nuestro equipo no tiene opciones. Ni tengo base ni pívot.

- Pero, ¿puedes formar equipo o no? Pregunté contrariado.

- Sí, hay dos chicas nuevas que en junio se cansaron de hacer piano y se han apuntado, añadió como quien da el pésame.

No pude contener la risa. - Marta hija, ningún entrenador colegial puede confeccionar un equipo a la carta, no eres Aíto o Pepu ni puedes fichar a la Valdemoro. Un año tienes suerte, se apuntan 10 chicas entre 5º y 6º y tienes equipo. Luego en esas diez tendrás 5 bases o ninguna, ahí empieza tu trabajo. Que no tienes altura, pues a correr más y a asegurar el tiro exterior. No te descubro nada que no te hayan enseñado en el curso de entrenadores. Trabaja en los entrenamientos, aplica los conocimientos que tienes, trátalas como tú deseabas que te trataran a ti. Eso sabes y puedes hacerlo. Consulta a tu coordinador, siempre te apoyará. Los resultados llegarán. Me miraba como si acabara de anunciarle la combinación ganadora de la primitiva del próximo jueves.

- Marta tu tío de baloncesto no sabe, se quedó en el campo atrás, pero conoció el mar muerto cuando estaba enfermo y sabe que tendrás cien vicisitudes, el lunes no irá al entrenamiento fulanita que tiene natación y los miércoles otras dos que tienen idioma. Ese partido “chupado” contra un equipo flojo, pues coincidirá con exámenes trimestrales o temporada de esquí y será todo menos fácil.

Su rostro transmitía reflexión no fastidio. - Superar las dificultades también es trabajar y ahora te pagan por eso. Deberás acostumbrarte y cuanto antes mejor para ti y para el equipo. Eso sí, tienes una cosa a favor.

Marta pareció picada. - Por favor, suéltala, dijo.

- Que al resto de entrenadores les sucede lo mismo.

Me miró con ojos inquisitivos y dijo -Tío, tienes cara de frío.