Bahia San Agustin

Los pequeños detalles PDF Imprimir E-mail
Miércoles, 20 de Enero de 2010

Ahora que estamos en la cuesta de enero y además en año de crisis, me gustaría que pensáramos en los regalos que hemos recibido estas navidades, para darnos cuenta como ha cambiado el mundo en los últimos 30 años y como por el camino se han quedado valores que hoy se echan a faltar. 

No es casualidad que, hablando de regalos navideños entre los jugadores de mi tiempo (ya pasado), es común que la mayoría coincidamos en que lo que más ilusión nos hizo fue cuando los Reyes Magos nos trajeron un balón de baloncesto. Yo me acuerdo como si fuese ahora. Aquel día de Reyes de hace muchísimos años, más de los que yo quisiera, me desperté sin esperar ningún regalo caro ni juguetes de moda. Simplemente esperaba una bonita sorpresa.

Aquel día el sol que entraba por la ventana reflejaba en un precioso balón de baloncesto y me pareció tener el mundo en mis manos cuando lo cogí, lo acaricié y lo empecé a botar. Ya no tendría que jugar más con aquella bola de papel que había que reconstruir después de cada partido. Aquella sensación era indescriptible, aunque enseguida me frenaron lo de botar, para no molestar a los vecinos, pero aún así no me separaba de aquel balón y ya estaba ansioso por ir a una canasta a probarlo. 

Tenemos que reconocer que algo ha fallado desde aquellos años hasta ahora, porque seguro que muchos jugadores hoy, se enfadarían si su único regalo hubiese sido un balón de 5 euros, cuando antes nos hacía los más felices del mundo. ¿Por qué hemos complicado tanto las cosas? ¿Por qué nos hemos dejado llevar por la frase “a Fulanito le han regalado no se qué”? Y para evitar eso hay mil excusas, como contestar que Fulanito se ha portado mejor o que ha sacado mejores notas. Pero el problema es cuando Fulanito es un niño caprichoso, repelente y encima no se porta bien. Entonces ahí el fallo es de los “Reyes Magos”, que a veces se les va un poco la cabeza. Deben ser las coronas, que les aprietan las seseras. 

En conclusión, el baloncesto, como el resto de la sociedad, ha perdido la ilusión que nos daban los detalles y las pequeñas cosas de cada día, que en definitiva es lo que hace bonito este deporte y da sentido a la vida.

 

Comentarios 

 
#3 arenaler 25-01-2010 15:07
y de las "Keds" blancas que me decís. Eras el rey del mambo, todos las tenían azules. Luego llegaron las "wamba".

Qué tiempos aquellos !!
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#2 Pau 25-01-2010 14:49
ufffffffffff me acordé de mi primer balón de baloncesto un "Mykasa" que feliz que fuí con ese pedazo de balón jejejeje.
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#1 arenaler 20-01-2010 19:20
cuanta razón llevas en tu escrito amigo Pedro
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