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Domingo, 20 de Junio de 2010 |
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A lo largo de una temporada, cada equipo realiza un camino, con unos momentos buenos y otros no tan buenos. La relación que existe entre el entrenador y cada uno de sus jugadores es distinta y también la confianza que cada uno de ellos tienen en él.
Dicen que el roce hace el cariño y son muchas las horas que en una temporada comparten los miembros de un equipo, en entrenamientos, partidos, viajes, comidas… Mi experiencia como entrenador me dice que al final siempre terminas cogiendo cariño a los jugadores y que siempre da pena separarse de esos jugadores con los que has compartido tanto.
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Martes, 18 de Mayo de 2010 |
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La fuerza de voluntad, el sacrificio personal, el juego limpio y la sana competitividad, forman parte inseparable de la trayectoria de un deportista. El baloncesto es un deporte de equipo en el que la convivencia es fundamental. La buena química entre los integrantes del equipo te da ese salto de calidad que les falta a algunos grupos. Pero además el baloncesto tiene que tener otras características, indispensables para que sea un juego de equipo de verdad:
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Jueves, 22 de Abril de 2010 |
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Un famoso entrenador dijo una vez que los peor de un Campeonato es verlo por la tele. Y que razón tenía. Aunque nosotros no lo veamos por la tele, como nos duele tener que estar en la grada viendo a otros ocupar el papel protagonista que tanto ansiábamos. A nadie le gusta perderse toda esa amalgama de sentimientos y emociones que produce el jugar un campeonato.
Algunos somos afortunados y hemos tenido la oportunidad de participar en algún campeonato a lo largo de nuestra vida deportiva. Poder hacerlo varias veces, es la leche. En este mundillo hay muchos jugadores y entrenadores, que seguramente sean mejores que nosotros, pero que jamás han tenido esa suerte ya que, al ser un deporte de equipo, no vale sólo con que uno de ellos sea una estrella.
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Jueves, 25 de Marzo de 2010 |
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Cuántas veces hemos estado durante un entrenamiento observando a uno de nuestros jugadores y hemos pensado: “con lo bien que lo hace todo, ¿por qué a la hora de la verdad, en los partidos no aporta tanto como debería?”, “¿por qué, con las condiciones que tiene, no es el mejor jugador del equipo?”, “¿cómo es que no termina de explotar?”
Seguramente hemos intentado responder esas preguntas mirando a distintos jugadores. Gente que por condiciones físicas, técnica o inteligencia, deberían jugar mucho mejor pero en cambio no conseguimos que despunten y se esconden en los partidos. ¡Y nosotros que esperábamos que fuesen los líderes de nuestros equipos! Todos ellos tienen un denominador común: la fragilidad de carácter. No son verdaderos ganadores.
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Jueves, 11 de Marzo de 2010 |
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Cualquier grada de un evento deportivo expresa sin rubor alegría, cabreo o desazón por aquello que está viendo. Se manifiesta de manera desinhibida jaleando la anotación de su equipo, protestando las decisiones arbitrales contrarias a los suyos, murmurando contra el entrenador y los jugadores cuando se encajan tantos o puntos, celebrando la victoria, etc.
Los medios acercan a la sociedad a los jugadores destacados y los seguidores vitorean y aplauden sus intervenciones y pitan las de las figuras rivales. Existen así, aficiones de equipos notorias cuando no célebres, que están en la mente de todos. Cuando esto no ocurre, los propios medios hablan de una afición fría o de divorcio entre equipo y afición. Hooligans, tifosi, o torcida, son términos internacionales que no necesitan traducción, por el ruido que mueven y el eco que tienen en los medios. Estos aficionados convierten a los jugadores estrellas en ídolos, por quienes pelearían, como si fuesen sus propios hijos.
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